martes, 18 de agosto de 2015

EXFOLIACIÓN

La exfoliación es una técnica que permite lucir una piel más limpia, sirve para eliminar las células muertas que se acumulan en la superficie de la piel impidiéndole respirar y atenúa las líneas de expresión o arrugas. 

Las células de nuestra piel se multiplican, mueren y se renuevan.



La exfoliación:

-Acelera este fenómeno natural estimulando la regeneración celular.
-Estimula la producción de colágeno.
-Estimula la microcirculación sanguínea de superficie.
-Estimula los fluidos linfáticos que contribuyen a la eliminación de toxinas.
-La piel retoma su suavidad y flexibilidad.

¿Qué exfoliante se debe elegir?
En gel o crema, con mini bolitas exfoliantes, en bote o tubo... Hay para todos los gustos y todas las pieles. 
- Para el rostro, son preferibles las texturas suaves con un exfoliante biológico (ácido salicílico), polvo de hueso de albaricoque, bolitas/granos de jojoba, microperlas de silicio (vegetal) o cetrino (mineral). 
- Para el cuerpo, utiliza exfoliantes más fuertes, con fibras naturales de loofah o con cristales de sales marinas.

Exfoliante, modo de empleo

Es muy simple: pon una avellana de producto exfoliante en la mano y aplícala sobre la piel limpia y húmeda, dando ligeros masajes circulares, sin frotar para evitar estirar los tejidos. 
- Presta especial atención en las zonas más resecas y ásperas, como pueden ser los codos, tobillos o rodillas.
- Si vas a exfoliar tu cuerpo, usa un guante o esponja vegetal. Si decides exfoliar tu cara o cuello, es mejor hacerlo con ayuda de las yemas de tus dedos o una esponja muy suave.
- Enjuaga la zona con abundante agua fría para activar la circulación de la sangre en el cuerpo.
- Para el rostro, hazlo del interior hacia el exterior, descendiendo hacia el cuello y el escote. Acláralo con agua tibia con la ayuda de un guante de baño o un disco de algodón extragrande. 
- Para el cuerpo, hazlo desde los hombros hasta los pies pasando por la espalda, el pecho (con cuidado, que es una zona sensible), el vientre, los muslos, las nalgas y las piernas. Acláralo con una ducha caliente y acaba con un chorro de agua fría para tonificar.
- Aplica una crema hidratante después de enjuagar la zona exfoliada con agua.

¿Con qué frecuencia?
Todo depende del tipo de piel. Para las pieles secas y sensibles, una exfoliación cada quince días es suficiente; para un piel normal, una vez a la semana; y, para una piel grasa, dos veces a la semana. 

Importante: toda exfoliación debe ir acompañada de un cuidado hidratante para restaurar capa protectora de la epidermis.

Truco

Para exfoliar el cuerpo, también puedes utilizar accesorios, tipo peeling natural, como la loofah o lufa (esponja vegetal, extraída de una planta trepadora tropical), o kassa (guante de crespón negro utilizado en los hammams).


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