Hay tantas opciones que no tienes por qué quedarte sólo
con una. Marcas, texturas, colores, matices, subtonos... Si ya te has perdido,
no te preocupes, es mucho más sencillo de lo que parece. Sigue leyendo, porque
aprenderás trucos muy útiles para encontrar el maquillaje que mejor vaya
contigo.
No hace falta ser un maquillador
profesional para saber que la base de un maquillaje es
la que marca la diferencia. Si quieres lucir perfecta y que tu piel tenga
un aspecto saludable, limpio y aterciopelado, debes prestar mucha atención a tu base de
maquillaje.
Base líquida
Es válida para todos los tipos de pieles, aunque
si tu piel es grasa, es mejor que optes por tipos de oil free. Su
grado de cobertura media-baja es genial para tapar pequeñas
imperfecciones, como esas pequeñas manchitas del acné. La textura de este tipo
de maquillajes es
muy ligera, lo que hace que su acabado sobre nuestra piel sea más
natural. Para una aplicación óptima, puedes ponerla con tus manos, de esta
forma lograrás que se adapte mejor a tu rostro.
A pesar de ser un maquillaje, por lo general, de larga duración, es preferible
que vayas retocándolo a lo largo del día, así tu piel siempre tendrá un aspecto
jugoso. También puedes usar polvos translúcidos para hacer que el
efecto del maquillaje dure más, y quede mejor fijado.
Base en crema
Si lo que quieres es lograr un maquillaje ligero, olvídate
de las bases en crema. Este tipo de bases tiene una cobertura muy
densa, más indicada para corregir las imperfecciones típicas de la piel madura.
Uno de sus mayores beneficios es su larga duración, ya que el
producto queda fijado sobre el rostro sin a apenas necesidad de retoque. Debido
a su textura algo más grasa que la de otros maquillajes, es recomendable
aplicarlo ayudándose de una brocha kabuki,
y con pequeños toquecitos. Incluso puedes humedecer tu pincel con
fijador de maquillaje. Con todos estos trucos evitarás el efecto máscara.
Base compacta
Este tipo de maquillaje es perfecto si tu piel es
grasa, ya que le dará a tu piel un acabado natural y aterciopelado. Por
otro lado, si tu piel es seca, huye de este tipo de bases, ya que resecarán aún
más tu cutis, incluso puede llegar a marcar las arrugas o líneas de expresión.
Su cobertura es media-alta, llegando a cubrir las manchas más oscuras.
Respecto a su duración, no puede compararse a la de los maquillajes en crema,
sin embargo su formato permite que lo lleves en el bolso y que puedas
retocar tu maquillaje a lo largo del día. Estas bases suelen ir acompañadas
de una esponja, la cual también puedes humedecer para extender mejor el
maquillaje.
Base en sérum
¡La revolución tecnológica ha llegado al maquillaje! Los
maquillajes ricos en sérum consiguen crear looks muy naturales, dejando tu
rostro hidratado y como si te acabaras de despertar de un sueño
reparador. Su textura es muy fina y ligera, así que olvidarás que
llevas maquillaje, y además aportará muchísima naturalidad a tu rostro.
Concentra varios activos que ayudan a combatir los signos de la edad,
tales como arrugas, bolsas y manchas. También hidrata profundamente, actuando
como un suero para la piel. Funciona de maravilla con pieles mixtas y grasas,
ya que tiene una mayor cantidad de agua que de aceites. Su cobertura y duración
son medias, pero no necesitarás darle muchos retoques.
Base en mouse
Todos los maquillajes de textura mouse suelen ser oil
free, así que no aumentan la producción de sebo de nuestra piel. Su uso
no es muy recomendable para mujeres con piel seca, marcas de expresión o
arrugas, ya que puede resecar la piel y pronunciar este tipo de imperfecciones. Su
textura deja la piel aterciopelada y ayuda a luchar con los antiestéticos
brillos de la piel. Su cobertura no es muy alta, la suficiente para tapar
pequeñas imperfecciones. El formato de los maquillajes en mouse hace que sean
muy cómodos para llevar en el bolso y poder aplicar retoques en cualquier
lugar.
Base en stick
Su cobertura es tan alta que puede incluso llegar a
sustituir a tu corrector. Olvídate de ojeras y granitos. Su dureza te puede
ayudar a ser más precisa a la hora de cubrir zonas más complicadas. Además es
perfecto para realizar la rutina del contouring.
Aunque hay fórmulas que se adaptan a todo tipo de piel, hay otras que pueden
déjarla demasiado grasa, todo depende de la marca o tipo de maquillaje en barra
que elijas.
A la hora de aplicarlo, procura siempre que el stick esté vertical, para que el
maquillaje vaya siempre a la zona deseada, e intenta aplicarlo desde dentro
hacia fuera, así evitarás que se acumule mucho producto en algunas zonas.
Base en polvo
Los maquillajes en polvo son los mejores amigos de la piel
grasa. Su textura ligera absorbe el exceso de grasa, y admite los constantes
retoques, así que si la usas podrás decir esa típica frase del cine de los años
cincuenta: "voy a empolvarme la nariz". Esta base termina también con
los brillos, así como con las rojeces, ya que unifica el tono. Si te decides
por este tipo de maquillaje, lograrás un aspecto muy suave y natural.
Sin embargo si tu tipo de piel es seca, huye en dirección contraria, porque
este tipo de bases resecarán mucho tu piel y hará que aparezcan pliegues en tu
maquillaje.
Para aplicarlo, puedes utilizar un pincel de cerdas naturales. Y si tu
maquillaje en es de polvos minerales, recuerda que debes calentarlo a través de
movimientos circulares de tu pincel, lo que activará los ingredientes de su
fórmula, y su absorción en la piel, será mayor
BB cream o CC cream
Ambos tipos han surgido para facilitarnos la vida. Mientras
que la BB cream:
prepara, corrige, protege, restaura, hidrata la piel, suaviza las
imperfecciones y deja acabado uniforme a largo plazo. La CC cream,
además, añade agentes para blanquear y antioxidantes. Más orientado a
las pieles maduras, su uso frecuente, ayuda a mitigar las manchas.
Ambas bases se aplican de la misma forma. Sólo tienes que aplicar el producto
sobre tu mano, para calentarlo y poder extenderlo mejor por todo tu rostro.
También puedes hacerlo ayudándote de una esponja. Sin embargo, ni la BB cream
ni la CC cream, sustituyen el uso de la base de maquillaje, ya que su
cobertura es inferior, por lo que puedes usarlas a modo de primer. Si
por otro lado, lo que buscas es salir a la calle con un acabado muy leve, como
si llevaras la cara lavada, encajará contigo a la perfección
A pesar de ser un maquillaje, por lo general, de larga duración, es preferible que vayas retocándolo a lo largo del día, así tu piel siempre tendrá un aspecto jugoso. También puedes usar polvos translúcidos para hacer que el efecto del maquillaje dure más, y quede mejor fijado.
Su cobertura es media-alta, llegando a cubrir las manchas más oscuras. Respecto a su duración, no puede compararse a la de los maquillajes en crema, sin embargo su formato permite que lo lleves en el bolso y que puedas retocar tu maquillaje a lo largo del día. Estas bases suelen ir acompañadas de una esponja, la cual también puedes humedecer para extender mejor el maquillaje.
Concentra varios activos que ayudan a combatir los signos de la edad, tales como arrugas, bolsas y manchas. También hidrata profundamente, actuando como un suero para la piel. Funciona de maravilla con pieles mixtas y grasas, ya que tiene una mayor cantidad de agua que de aceites. Su cobertura y duración son medias, pero no necesitarás darle muchos retoques.
A la hora de aplicarlo, procura siempre que el stick esté vertical, para que el maquillaje vaya siempre a la zona deseada, e intenta aplicarlo desde dentro hacia fuera, así evitarás que se acumule mucho producto en algunas zonas.
Sin embargo si tu tipo de piel es seca, huye en dirección contraria, porque este tipo de bases resecarán mucho tu piel y hará que aparezcan pliegues en tu maquillaje.
Para aplicarlo, puedes utilizar un pincel de cerdas naturales. Y si tu maquillaje en es de polvos minerales, recuerda que debes calentarlo a través de movimientos circulares de tu pincel, lo que activará los ingredientes de su fórmula, y su absorción en la piel, será mayor
Ambas bases se aplican de la misma forma. Sólo tienes que aplicar el producto sobre tu mano, para calentarlo y poder extenderlo mejor por todo tu rostro. También puedes hacerlo ayudándote de una esponja. Sin embargo, ni la BB cream ni la CC cream, sustituyen el uso de la base de maquillaje, ya que su cobertura es inferior, por lo que puedes usarlas a modo de primer. Si por otro lado, lo que buscas es salir a la calle con un acabado muy leve, como si llevaras la cara lavada, encajará contigo a la perfección



























